martes, 19 de abril de 2011

El poco desarrollo de la personalidad puede afectar a la comunicación



Para hacer progresos en el proceso de mejorar las habilidades para comunicarnos, conviene tener presentes algunos principios básicos:

Casi toda conducta tiene una intención positiva

Las personas cuando actúan generalmente tienen como objetivo el bienestar, un resultado positivo. No siempre se consigue por diferentes factores, por tanto debemos estar atentos y abiertos a entender las razones del otro para comprender y solucionar. 

La gente suele elegir la mejor opción dentro de una situación

Las personas que cometemos errores, jamás obramos pensando en que queremos equivocarnos. Cada opción que se toma, se toma en un contexto determinado, por lo que hay que entender que detrás de cada acción hay una razón, acertada o no según nuestro punto de vista, pero una razón al fin y al cabo.

No lo sabemos todo, no conocemos todo

Tenemos limitaciones conceptuales  y perceptuales, por lo que no siempre tendremos la razón completa ni absoluta. Conviene escuchar al otro para aumentar nuestra visión de la situación y comprender mejor las situaciones.

Siempre tenemos la posibilidad de elegir

Siempre tenemos opciones. Siempre y en cualquier situación. Aunque no tengamos el control de lo que ocurre a nuestro alrededor, siempre podemos controlar nuestras reacciones y respuestas. De nosotros depende el que los problemas tengan o no solución.

Para problemas nuevos, soluciones nuevas

Existe siempre una solución para cada situación si estamos preparados para buscarla y encontrarla. Hay que evitar lo que se ha llamado la habilidad para ser incompetente, que es aplicar métodos antiguos para afrontar los cambios. Es ideal buscar varias soluciones, pues cuantas más tengamos, es más probable que tengamos lo que queremos.

Los cambios producen cambios

Hay quienes argumentan que el cambio depende de uno mismo. Esto puede no ser del todo correcto. Según los principios de la electrónica, sabemos que un cambio en un elemento, provoca cambios en los demás.

La comprensión verdadera va acompañada de la experiencia

Se puede hablar y explicar de manera virtuosa, sin embargo entender de verdad sólo es posible cuando uno mismo lo experimenta.

No hay fracasos, no existe el fracaso

Cuando algo no sale como se ha planeado, se habla de fracaso y entonces surge la irritación, el enojo, la impotencia, el sentimiento de culpa y la depresión.

El planteamiento es erróneo. Debemos entender que el camino a la perfección, implica la caída, el error, y es nuestra obligación intentarlo de nuevo probando otras formas.

Ejemplo: Thomas Edison nunca habló de fracaso los mil intentos antes de conseguir la bombilla eléctrica. Habló de haber descubierto mil materiales que no eran adecuados como filamentos de la bombilla.

Estos principios básicos afectan directamente a nuestra forma de pensar, de entender a las personas y a nosotros mismos. Todo esto facilita la interacción con los demás, y por ende la comunicación tiende a ser más directa, más clara, libre de prejuicios y complejos.



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domingo, 17 de abril de 2011

La comunicación como necesidad vital de toda organización


En toda mi experiencia profesional, me he topado con diferentes grupos de personas, de diferentes culturas, edades, países, ideologías y credos. En todos ellos un factor determinante para el buen desenvolvimiento y consecución de objetivos  ha sido la correcta comunicación.

Aunque parezca un tema trillado, es más importante de lo que creemos. Una mala comunicación, puede generar la destrucción de un grupo, el no llegar a objetivos, un mal clima en general.

Está infravalorada la comunicación, pero es tan fundamental como la vida misma de cualquier organización humana de éxito.

No todos tenemos la habilidad de comunicar. Pero se puede aprender. Para ello hay que tener en cuenta lo siguiente:

1. Hay que asumir la responsabilidad de querer aprender. Nadie puede hacerlo por nosotros.
2. Comprender que la comunicación es una disciplina global, que abarca diferentes partes y componentes...no obstante quien comunica eres tú y no unas técnicas aisladas o unos métodos "fáciles".
3. Entender que no existen buenos remedios, sino buenos diagnósticos.
4. Comprender que no existen fórmulas milagrosas, sino la práctica constante (quien haga deporte o practique algún instrumento musical lo podrá entender más).
5. Perder el miedo al error. El error es una parte del proceso de aprendizaje y privarnos de él es privarnos del aprendizaje. Hay que analizar la raíz del miedo y entenderlo para poder superarlo.
6.  La comprensión real surge cuando la teoría se comprueba en la experiencia. Por tanto, cualquier técnica o sugerencia podrá ser entendida si la llevas a la práctica y aprendes de los errores y haces un buen diagnóstico.

Por tanto, entenderemos que la comunicación es una necesidad, y que a su vez debe trabajarse desde el individuo, con conciencia y perseverancia. 

"Si las personas no funcionan, no intentes arreglarlas...arregla el proceso" (Edwwards Deming)

viernes, 15 de abril de 2011

Las tomas de decisiones y nuestras creencias



"Muchas personas toman decisiones no en función de lo ven, de lo que consideran bueno o malo, sino en función de lo que creen, de sus convicciones, de lo que el biólogo evolutivo y etólogo británico Richard Dawkins tiladaba de código de los muertos: pautas de conducta excelentes hace miles de años, que han dejado de ser útiles y que, no obstante, siguen vigentes..."

Eduard Punset "El viaje al poder de la mente"


He querido comenzar este post con esta frase del libro de Eduard Punset, que explica que en las decisiones que tomamos no siempre son resultado de la razón sino de nuestras creencias.

Es importante tener en cuenta esta afirmación, pues la libertad que nos jactamos tener no es tal si no nos conocemos en profundidad y si no somos honestos con nosotros mismos.

Los avances actuales de la ciencia nos descubren que el cerebro humano es suceptible de condicionamientos de tal manera que el sujeto no es conciente realmente de sus acciones sino que puede ser una marioneta de agentes externos (publicidad, neuromarketing...).
Es importante, en resumen, ser concientes que ante una toma de decisión, nuestras creencias y convicciones pueden distorsionar la realidad y hacer que nos podamos equivocar creyendo que hemos actuado de manera acertada y racional.