lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Casualidad, coincidencia o algo más?



La coincidencia, es la explicación fácil que podemos dar a situaciones que requieren quizá, una lectura más atenta. Expongo tres situaciones que viví, y creo que a muchos les habrá pasado algo similar:

1. Ingresé un día corriendo al metro, en una estación que no suelo utilizar. El vehículo tiene más de tres vagones y dos puertas. Al ingresar me topé con "Isabel" (no recuerdo su nombre verdadero)

"Isabel" era un novicia, a punto de consagrarse en una congregación religiosa en el Perú. Tuvo que retirarse del noviciado por una cuestión de salud. Yo le conocí pues cuando participaba en la parroquia, ella con su grupo de "hermanas" nos ayudaban con la catequesis. Al retirarse, se fue del convento y se fue a su tierra natal, por lo que le perdimos la pista...hasta ese día.

Ambos nos reconocimos y me contó que estaba de paso por Madrid, que se había casado con Italiano y radicaba en Milán, y que sólo estaba hasta el día siguiente...

2. Me encontraba nuevamente en el metro, en otra estación que no uso con frecuencia y reconocí a "María" (esta vez si recuerdo el nombre).

"María" era la hermana de mi profesor de guitarra, cuando vivía en el Perú. Nunca cruzamos palabra más que el saludo habitual. Pues le encontré sentada, esperando el metro. Me dijo que había tomado mal el metro y que estaba esperando otro tren para retornar a su itinerario habitual. Sólo nos vimos esa vez..y de esto hace casi 6 años.

3. Iba sentado en el metro (¿es que el metro tiende a reunir a la gente?) y vi a un chico que me sonaba familiar. No sé con qué cara le veía que se percató de mi y me empezó a mirar. Desde luego era una situación incómoda, pero no podía contenerme:

- ¿Eres de Chaclacayo (distrito de Lima - Perú), verdad? - pregunté.
-¡Sí! Y tú eres el hermano de Alan - respondió
-Sí, soy César... ¿Qué haces en Madrid?.
-Pues estoy llevando un master y luego regresaré en unos meses cuando lo termine.
-Pues que genial encontrate por aquí...

Intercambiamos teléfonos... aunque nunca nos llamamos.

He puesto sólo tres ejemplos de varios que podía poner, pero estos me parecían los más curiosos, pues encontrarme con tres personas, de mi pequeño pueblo Chaclacayo, en Madrid, en circunstancias totalmente accidentales, me hacen pensar que por alguna razón que no supe ver, me encontré con estas personas (como si en el mundo no hubiera más espacio para tener que encontrarnos en esos lugares puntuales).

Por cierto... no somos tantos en Chaclacayo....



4 comentarios:

  1. Para mi no existe la casualidad.
    Lo que te ha ocurrido es la causalidad, es decir, causa y hecho.
    Es simple. No deberíamos usar palabras del tipo cajones de sastre como "coincidencia" para tapar situaciones que nos resulta dificil explicar. Causa y hecho.
    Me has hecho pensar.
    Buena entrada.
    Saludos.

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  2. Revoloteando llegué hasta aquí y he de decir que ha sido muy grato encontrarte, tienes un blog maravilloso, enhorabuena !!

    Lo enlazo para volver a visitarte..
    Un Besoteeee
    Sgroya

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