domingo, 18 de octubre de 2009

Violencia y género (También el hombre sufre violencia)


A veces es difícil reconocer la línea entre lo que se puede permitir en una relación y lo que no.

A veces, con el pretexto de saber el pasado de nuestra pareja, podemos "justificar" ciertos comportamientos, pues decimos que amamos, y queremos que esa persona con nosotros cambie, mejore, sea otro (u otra....).

Pero el riesgo es grande. Si no tenemos claro quién somos, lo que valemos y cual es límite de lo permitido, podemos entrar en un espiral de maltrato sin freno que va creciendo desde lo emocional hasta llegar a la violencia física.

¿Cuando empezó a enfermar la relación?. Pues cuando permitiste que te insultara aquel/la que supuestamente te ama.

Cuando permitiste que aquellos secretos tuyos, de los que te avergüenzas y confiaste en el/ella, sean su arma predilecta para dañarte cada vez que se enfada.

Cuando permitiste que controle con quién hablas y con quién no.

Cuando permitiste que el tiempo que le dedicabas a tus aficiones, a las cosas que te gustaban, sean reemplazadas por los tiempos que él/ella te impusieron.

Cuando permitiste que los insultos sean parte de la relación. (El maltrato emocional también duele)

Cuando permitiste que te golpeara la primera vez y le justificaste porque estaba tenso/a y no podía controlarse.....

Ya enferma la relación, quedan dos caminos: sanar o morir de la enfermedad.

¿Cómo sanar? Pues otra vez, dos opciones: o deciden, de manera radical, erradicar todo tipo de insulto u ofensa y desde luego agresión física.... pero digo radical, no consentirla, de ninguna manera, y en ningún momento. ¿Qué el/ella no puede? Pues está claro que no van a sanar. Allí aparece la segunda opción: dejarlo, y nunca mejor dicho, por lo "sano".

La decisión la tienes tú.....seas hombre o mujer.