Ir al contenido principal

La palabra que surge del corazón


Las palabras tiene una fuerza que aún no hemos llegado a comprender. Unas palabras de aliento pueden "levantar" a una persona, como también unas palabras llenas de ira, pueden perforar un corazón sin tocarlo.

Creo que aún no somos conscientes que las palabras son un don, una exclusividad humana (de momento es lo que sabemos) que a veces derrochamos y malgastamos cuando dejamos que el amor huya ante la aparición de nuestros estallidos emocionales.

La palabra que surge del corazón, es la fuerza más poderosa que el ser humano puede conocer, aquella que brota con fuerza, con energía... aquella que todo lo transforma, todo lo toca, todo los traspasa...

Hoy en día decimos lo que pensamos, pero no siempre sentimos lo que decimos. Esta cultura que nos invita a intelectualizar todo, a medir todo, a explicar todo, nos está obstaculizando la visión de lo que realmente importa: que nos sintamos, que comuniquemos, en este caso ya no nuestras ideas, sino a nosotros mismos.

Hablar con el corazón, sentirnos, nos permite tocar con nuestras almas, otras almas.

Comentarios

  1. hoy en dia, todo lo hacemos mucho mas complicado de lo que es....

    ResponderEliminar
  2. Aniña: Así es...nos toca darnos cuenta y hacer las cosas con naturalidd. Besos amiga.

    ResponderEliminar
  3. Lo de siempre, cuando más comunicados estamos más aislados estamos también. Tenemos poca capacidad de hablar desde el corazón, como dices la mayor parte de las veces no sentimos lo que decimos, supongo que nos hemos ido olvidando de mirarnos a nosotros mismos y a los demás y sobretodo de escuchar a nuestro corazón.

    ResponderEliminar
  4. tambien es verdad que cada vez a la gente nos cuesta mas hablar con el corazon, quizas porque no todo el mundo esta dispuesto a escuchar

    un besazoo

    ResponderEliminar
  5. La verdad es que tienes toda la razón del mundo
    Un rampyabrazo

    ResponderEliminar
  6. claro que si querido compatriota!

    alguna vez lei que las palabras pueden herir mas mortalmente que una espada, y creo que es absolutamente cierto.

    quiza aveces exagero mucho, pero cuando alguien me cambia los planes o no cumple algo me molesto mucho, xq uso el poder de las palabras y luego falto a la ley y verdad que estas producieron. y asi se va perdiendo credibilidad y buenas palabras o discursos pasan a ser sonidos sin importancia (para muestra mi querido alan Garcia...)

    ResponderEliminar
  7. Son muchas las ocasiones en que las palabras salen impulsivamente, sin pensar en ellas, o dejándonos llevar por el impulso y son grandes las heridas que se pueden hacer.
    Cómo bien dices, hay que hablar con el corazón, el lenguaje del amor no daña.
    Besitos,

    ResponderEliminar
  8. Si...nosotros y la moda de complicar las cosas...

    Besitos de caramelo

    ResponderEliminar
  9. Está muy claro que para mí no hay palabra más bella que aquella que se dice de corazón y que yo soy una persona que se guía por los impulsos.

    No obstante, me encantaría que se acabase de una vez por todas la moda que tenemos de hacerlo todo cada vez más complicado y no nos costará tanto hablar con el corazón.

    Miles de besitos y cuídate mucho.

    ResponderEliminar
  10. La fuerza de las palabras es inimaginable, grandiosa y parte de nuestra responsabilidad. Palabras sonoras o palabras escritas, palabras todas para entender y explicar nuestro mundo. Felicidades por tu blog! Tienes más palabras, las mías, en mi blog; acércate y me cuentas... Saludos

    ResponderEliminar
  11. A menudo, no decimos los que pensamos pero hay algo todavía peor: muchas veces no actuamos como queremos.
    Yo me he propuesto para este año no hacer nada que no quiera hacer.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  12. Sally:

    Con una buena dosis de paciencia y perseverancia, creo que lo lograrás. Un abrazo y Feliz Año!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por animarte a escribir!!! Gracias a tu comentario otras personas podrán animarse a sumar otros puntos de vista. ¡Saludos!

Entradas populares de este blog

La sonrisa sincera y unos ojos verdes

Una de las cosas que más lamento es haber descuidado este espacio, a mi parecer, demasiados días, pues voy encontrando personas que leen con cariño y atención y me debo a cada uno, sin pretender nada más que compartir a corazón abierto.

Una de las cosas, que me da felicidad, es la sonrisa. La de un niño, transparente, espontánea, natural. Pero la que me da más, es aquella que sale de un rostro duro, hostil y que sea el producto un profundo sentir de alegría, de agradecimiento, de sincero gusto.

Las más hermosas, son aquellas, que van acompañadas de ese brillo especial en los ojos, en donde no tienes ninguna duda que es una sonrisa real...una expresión del alma.

Hace tiempo, transitaba por una zona en Madrid, conocida por ser sitio de exposición del mercado de la carne, de la venta de placer al paso...Es común que te aborden, y desde luego, no hay nada mejor que no mirarle a los ojos , pues es como una aceptación de sus servicio...pero lo que es peor...enfrentarte a ver ojos inexpresivos,…

Discusión célebre de Winston Churchill con Charles de Gaulle

Una historia interesante para sonreir...

Cuentan que Winston Churchill discutía con Charles de Gaulle sobre una operación militar, y que al francés le molestaba que Churchill pusiese tanto hincapié en los costes de la operación y el tema financiero, pues no era "rentable".

Ser o creerse religioso

Hablabamos en estos días con D. y A. sobre la influencia de la religión en las personas. Definitivamente, el tema de la "tradición", "costumbre", "la norma"...es un tema que algunos de pequeños, acogimos no con cierta dificultad.

El "niño problema" era el que preguntaba ¿por qué?, ¿para qué?..y la respuesta siempre fue "por qué asi tiene que ser", o "por que lo digo yo", o "por que así siempre se hizo y hay que respetar las costumbres".

Contaba A. que estudiaba en un colegio de monjas y en una prueba de religión, le preguntaron: ¿Quién es Dios? y ella respondió No conozco a ese señor. ¿Qué le dirías a Dios? a lo que ella contestó Mi madre me ha dicho que no hable con desconocidos...Tuvo la suerte que estas madres no le cortaron la libre iniciativa, y mucho menos su madre real, quien respetó siempre su manera de ver y ser en la vida (ella sólo tenía 9 años). Hoy en día esta mujer, vive una espiritualidad, un amor y res…