miércoles, 15 de julio de 2009

El miedo, la duda y la confianza


El miedo y la duda, son una herencia propia de la educación que hemos recibido desde la infancia.

El miedo, es un elemento que no conocen los niños hasta que se lo inculcamos....es cierto que las experiencias negativas pueden marcar, pero bien orientado, puede ser un estímulo dentro del proceso de aprendizaje.


El problema está cuando el miedo se vuelve una herramienta: "Si no haces esto...ya verás", "Dios te va a castigar", entre otras frases familiares....


La duda, resultado de la indecisión, es sana, salvo se convierta en un factor que nos paralize. Dudar, muestra ese lado nuestro que evalúa, mide, hasta llegar a la decisión. Pero es un problema cuando, tomada la decisión, surge la duda.


Creo firmemente que la vida está hecha de grandes aciertos..y grandes errores. Y todo enseña, es más, los errores son lo que más aportan. Por eso creo que cuando uno toma una decisión, debe asumirla hasta las últimas consecuencias, pues tenemos derecho de vivir tanto el éxito como el error.


Si un jugador de fútbol, frente al arco, con milésimas de segundos para decidir si patear o no, duda, seguro que le caen todos los defensas encima. La seguridad es importante, y la capacidad de arriesgarse, también.


Les regalo un texto que retrata la confianza......y la duda.


Cuenta Sri Ramakrisna que un hombre se aprestaba a cruzar un río cuando el maestro Bibhishana se aproximó, escribió un nombre en una hoja, la ató a la espalda del hombre y le dijo:


- No tengas miedo. Tu fe te ayudará a caminar sobre las aguas. Pero en el instante en que pierdas la fe, te ahogarás.


El hombre confió en Bibhishana y comenzó a caminar sobre las aguas, sin ninguna dificultad, A cierta altura, no obstante, sintió un inmenso deseo de saber lo que su maestro había escrito en la hoja atada a sus espaldas.


La cogió y leyó lo que estaba escrito:


“¡Oh, dios Rama, ayuda a este hombre a cruzar el río”
“¿Sólo esto?”, pensó el hombre. “¿Quien es este dios Rama, al fin y al cabo?”


En el momento en que la duda y el temor se instaló en su mente él se sumergió y se ahogó en la corriente.