martes, 30 de septiembre de 2008

Marcado para toda la vida


En la vida siempre pasan personas que marcan nuestro carácter, nuestras ideas, nuestra manera de ver la vida. Los maestros pueden ser recordados, algunos con especial cariño, y otros ni siquiera la sombra. Yo recuerdo a tres de manera especial: La "miss" Nelly Cayo, el profesor Edmundo Reymer y el profesor Severo Giggio.

"Miss" Nelly, fue mi profesora de Ciencias, cuando estaba en la primaria, tendría entre 7 y 9 años en el periodo que me enseñó. A esta gran mujer, la recordaré no ya por los conocimientos (no recuerdo nada realmente) pero sí por los valores humanos y espirituales que transmitía. Aún recuerdo aquella clase en la que nos comparó la lucha de las fuerzas internas haciendo una analogía con Star Wars. Una maestra. Yo recuerdo que ese día me porté "como un santo" pues quería emular a Luke Skywalker.

Cuando nos habló del Big Bang, cambió mi vida. Recuerdo que dijo que, efectivamente, habían teorías que hablaban de la gran explosión, pero nos preguntó: ¿Y quién creen que originó la chispa?¿Por qué se originó?¿Y si no se provocaba esa chispa?....a esa edad eran preguntas profundas, y fue mi iniciación a una vida de cuestionamientos, a una vida de inconformismo ante las respuestas fáciles y los dogmas. Gracias a ella, aprendí también que los niños, aunque sean diferentes en piel o raza, eran seres con sentimientos, igual que yo.

El profesor Edmundo Reymer, era un personaje. Le gustaba darnos demostraciones de "magia" para llamar nuestra atención, y además era tan listo que hablaba con nuestros padres sobre nuestros "defectillos" y se las daba de adivino...caímos ante sus pies rendidos, era nuestro ídolo. Era el profesor de historia y gracias a él conocí a personajes claves históricos de mi país : Miguel Grau, Francisco Bolognesi, Alfonso Ugarte, José Olaya, Tupac Amaru II, Andrés Avelino Cáceres, María Parado de Bellido ... , todos ellos dieron su vida de manera heróica por la libertad, por un país libre y soberano. Gracias a él recuerdo la extensión del territorio peruano: 1´285 215 km cuadrados, o las 200 millas marinas que tiene nuestro mar. Gracias a él, el patriotismo se sembró en mi corazón, el amor a mi país y el respeto al resto de los países hermanos de latinoamérica.

Dejo al final a quien debo un legado espiritual. Mi profesor de música Severo Giggio. Me inició desde los 7 años hasta los 10 con clases de flauta dulce y lectura musical, para luego pasar a la guitarra. Gracias a él participé en concursos de música y salí de mi timidez, probé lo que es estar en un escenario desde pequeño, hacer música, disfrutarla, sentirla, vivirla... aprendí el amor a la música autóctona, a los instrumentos nativos... Gracias a lo que sembró en mí, pude atravezar una adolescencia solitaria, propia de un chico que tiene dos padres que se rompen la espalda trabajando todo el día y no les ve, pude conocer a otros chicos de mi edad e insertarme en un nuevo barrio haciendo música, pude entrar al mercado laboral enseñando música.

Estas personas me han enseñado que importa mucho lo que le des a un niño, que los valores, que el amor, que el ayudar a que salga el talento personal, marca toda una vida. A todos ellos gracias, aunque no lean estas líneas.

8 comentarios:

  1. Los maestros han sido muy importantes también en mi vida. Gran parte de lo que soy se lo debo a ellos. Influyen mucho en un niño, pero también tengo profesores que me hicieron daño. Desde uno que intentó abusar de mí hasta otro que odiaba la enseñanza e hizo que muchos chiquillos odiaran la Física y las Matemáticas de por vida.
    Tenemos que entender la labor del maestro. Ojalá que en las oposiciones, hubiera un medidor de vocación y no de leyes.
    Bonito post, un saludo.

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  2. Alfonso: Reitero la importancia de tener verdaderos maestros...sabemos lo que ocurre cuando tenemos indeseables en el gremio. Me alegra, que a pesar de tu mala experiencia, seas quien eres hoy en día, una persona que aporta de manera positiva a esta sociedad. Una abrazo amigo.

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  3. Cuanto admiro tu escrito! yo tambien planeo escribir una "oda a mis profesores" pero aun no la empiexzo...es uno de esos proyectos que siemrpe deices que haras... y nunca llega el tiempo, pero prometo que un dia llegara...

    tengo que habalr de la miss Yolanda, que me enseño que " nunca debes hacer algo que no te gustaria que te hagan a ti" me quedo marcadoe se refran gracias a sus constantes reoeticiones y ejemplos, asi como Fernando, Hugo, Julio (profesores de secundaria, a quienes a pedido propio llamabamos por su nombre y no con prof.)ellos fueron lo maximo de entrega... vivian en el colegio! a toda hora uno los podia encontrar ahi, ivan de visita a las casas, conocian a cada padre de familia, tio, hermano o primo... eran lo maximo, y me enseñaron mucho...

    lindo tema, me has recordar grandes momentos!

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  4. Una pena que no todos hayamos tenido alguien de esa calidad humana en nuestros comienzos. La verdad es que es una suerte contar con alguien que de verdad crea en lo que hace y que crea en tí aún cuando ni tu mismo eres consciente de tus capacidades.
    ¡¡Enhorabuena!!

    Besos

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  5. Hay asignaturas que no vienen en ningún temario. Son las más difíciles de enseñar y las que no se olvidan. He tenido maestros que se ceñían a su asignatura y otros que abarcaban otros ámbitos mucho más importantes que la materia impartida. Recuerdo con especial cariño a un profesor de contabilidad que me enseñó que "el cariño verdadero ni se compra ni si vende", que la vida no es solo dinero y trabajo. Años atrás, otro profesor me enseñó a ser responsable de mis actos. Fueron a veces discursos duros, pero hoy los agradezco. Aprovecho esta ocasión para agradecer buena parte de lo que soy a tantos y tantos maestros y maestras.

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  6. César que lindo post, recordar a nuestros maestros queridos es de lo mas gratificante.
    Al igual que Victor recuerdo a uno de mis profesores por "el cariño verdadero", pero con la diferencia que él nos decía que así era la posesión, ni se compra ni se vende.

    Besos

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  7. César, que bonitas palabras, y sobre todo qué ciertas. Estoy segura que siempre hay en nuestros recuerdos aquel maestro(a) especial que nos enseñó muchas cosas valiosas que iban mas allá de su curso.
    Besitos,

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  8. Soleil: Cuando sientas hacerlo, hazlo. Yo quería hacerlo por el día del maestro, pero sentí hacerlo y lo hice. Te invito a realizarlo. Besotes.

    Bego: Sí, a veces me doy cuenta que he tenido mucha suerte. Es hora de dar al mundo lo que he recibido. Besotes.

    Victor: Me auno a ti a ese saludo a todos los verdaderos maestros de la vida.

    Borrasca: Así es. Recordar a tus maestros, es recordar de que estás hecho y te recuerda que debemos ser agradecidos. Besotes.

    Soñadora: Creo que esa marca que nos han dejado, están en nuestros corazones. Besossss

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