sábado, 5 de julio de 2008

La enseñanza de Alma


Los niños son los seres que mejores enseñanzas nos dejan...

Me llamó la madre de mis hijas, para comentarme que regresaba a Madrid de Tenerife con las niñas y su novio el domingo, y que si quería despedirme de ellas, pues se marchan a Cadiz el miércoles, a vivir... (Desde luego no es lo mismo visitar a las niñas en Madrid, en donde resido, que en Cadiz). No sabía que responder, pues mis horarios son muy ajustados, pero mi cerebro funcionaba a mil para confirmar una hora y un día, y así ver a mis pequeñas: - "El lunes podría ir, puedo hacer un hueco y verlas"- le contesté. Escuchaba de fondo unas voces de niñas y sobre todo la de Alma que decía "mi papá, mi papá".

Le dije a E. que comunicara con Alma, le dió el teléfono, y empezamos a hablar -"Hola cariño, como estás" - le saludé - "Bien"-repondió. "Hemos estado en la playita, con mi hermana y mi papá". Evidentemente algo no estaba bien...., y le respondí - "¿Con quién, hijita?"- "Es que mi mamá se ha casado, y J. es mi papá". La mente es lenta por naturaleza, frente a la emoción y el corazón, así que en una fracción de segundos, en el cual sentía una "daga" ardiendo en mi pecho, de manera automática le dije : "Hijita, J. es el esposo de tu mamita, pero yo sigo siendo tu papá. ¿Quieres que siga siendo tu papá?" - Te paso con él- me dijo, y en unos segundos no sabía que le iba a decir.

Los niños no miden, son ellos mismos, eso es lo bueno en ellos. "¿Hola?", pregunté, y me respondió mi ex, respiré algo aliviado, pues no iba a ser conciente de lo iba a decir. "Noto a la niña confundida" - "No, está bien. Sabe que eres su papá, y ahora tiene dos". En otra circunstancia, hubiera discutido que no, y hubiese discrepado en muchas cosas.... pero prefería callar y decirle nuevamente, que había notado a Alma confundida, y esa es la impresión que me dió, ...-"Te llamo para confirmarte la hora para ver a las niñas" -le dije, sientiendo que quería colgar cuanto antes - "Hablamos", me respondió ella. Colgamos.

Admito que detesté a ese hombre, y por un momento me imaginaba llendo a visitar a mis hijas y casi ignorar su presencia, y aunque antes hemos tenido cierta relación, me imaginaba incluso, un saludo en el que le dejaba con la mano estirada...estaba dolido, ofuscado, y no con Almita, sino con la situación.

Reconozco que la "daga" salió del pecho en el transcurso del día (la llamada se originó a las 11 de la mañana, aproximadamente), las "heridas y las quemaduras" se hacían sentir. Llegada la noche, ocurrió algo. Estas cosas que ocurren porque la vida te quiere hacer ver algo y no le hacemos caso. Me encontré con mi amiga Karito por el messenger. Le conté lo que sentía a partir de la conversación con Alma. Ella me planteó un buen ejemplo: "¿Si estuvieras con alguien que tiene niños, permitirías que te llamen papá?". La pregunta la respondí rápido: "Sería para mí un honor, que brote de ellos ese sentir, pues significa que me he ganado sus corazones, aún sabiendo en todo momento que su padre es otra persona. Lo permitiría, pero dejándoles en claro quien es su padre".

En ese momento lo vi todo claro. El esposo de mi ex, es un buen hombre, y sé que mis hijas le quieren mucho. Se ha ganado el cariño de mis hijas y eso no puede ser malo. Mis hijas saben quien es su padre, lo sabne, y esta otra persona les aportará también en su vida. Todo está claro: aunque le digan papá o no, esas miradas dulces, acompañadas de esas tiernas sonrisas felices que esbozan cuando nos vemos, y ese iniciar la carrera para ver quien llega primero a que les cargue en brazos y bese, es uno de los momentos que te dicen que realmente te sienten como alguien especial...

¿Celoso?, sí, pero lo justo para saber que tengo muchas cosas que mejorar y dar a mis hijas como persona, como humano. Una lección un poco dura, pero efectiva, al fin y al cabo.

Gracias Almita, que en tu niñez, me sigues enseñando a ser mejor persona, y a ti Dánae, que aún no hablas, pero que con tu sonrisa pícara, me llenas la vida.















5 comentarios:

  1. Ufff!, pues no sé si estoy de acuerdo. Un padre, es un padre, sobre todo si es bueno, los demás no son el padre de las niñas, por mucho que ellas le quieran (menos mal, por otro lado). A mi me parece un honor que un niño me quiera aún no siendo su madre, pero creo que sólo permito a mi hijo llamarme mamá.

    Es sólo mi opinión

    Bss

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  2. hola tanto tiempo! como estas? cada vez que visto tu blog me encuentro con algo que me deja pensando... los que escribiste sobre tus niñas es muy hermoso, más allá del episodio en si, de esas palabras y sobre todo de tu reflexion puede verse el inmenso amor que tienes por ella, un amor real y verdadero y para nada egoista! te felicito!!! amalas y demuestrales cada dia que eres su padre, su angel su guardian! ellas sabran como recompensartelo...un abrazo espero que estes bien!

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  3. Hacía mucho que no pasaba por aquí y antes de nada quiero agradecerte ese premio que me otorgaste con tanto cariño.
    En cuanto a tu entrada, pues no estoy muy de acuerdo con tu reflexión. Yo creo que padre sólo hay uno y aunque mi hijo sienta que tiene dos papás yo le recuerdo que no es así, que su papá es sólo uno y que mi marido le quiere como un padre, pero no me gusta que le llame papá porque a mí no me gustaría que si alguna vez su padre tiene pareja él le llame mamá. Creo que se puede querer a un niño sin necesidad de que éste te nombre por lo que no eres. Seguramente mi pareja le trate muchísimo más y mejor que su padre pero no es su padre y creo que el niño tiene que tener clara cada postura, es una manera de hacerle saber con quien está y donde está. Pero es mi opinión, si a ti te parece correcto pues a mí también, son tus hijas.

    Un beso.

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  4. Bueno es una situación muy dura... y muy delicada. Por el momento la vida no me ha hecho el gran regalo de hacerme madre pero si me encontrase en tu situación, la verdad no sé si sería tan valiente de afrontarla con tanta entereza como tu. Eso te honra

    Ánimo y mucha fuerza.

    Un beso

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  5. Gracias a cada una de vosotras, y perdonen si no he respondido a vuestros comentarios. Es que en este tema, no me resulta fácil abordarlo sin tomarme un tiempo importante de reflexión y calma....He leido cada una de vuestras palabras, y he sentido vuestra energía: amor, impotencia, cariño, amistad, solidaridad....Gracias, de verdad, amigas, muchas gracias.

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