lunes, 28 de julio de 2008

Día del Perú, día de los peruanos, ...una mención especial

Es curioso, que un día como hoy, en el año 1821, el libertador Don José de San Martín, proclamara la "independencia" del Perú, del Reino de España. Y es curioso que la proclamara, aun estando Perú, ocupado y gobernado por las tropas realistas. Hoy la historia no ha cambiado mucho, me refiero que recordamos la "independencia", pero no nos hemos dado cuenta que nuestro país es una especie de "colonia" de Norteamérica.

Podría despotricar de todo lo que sucedió posteriormente, pues, la historia del Perú se ha caracterizado por no tener nunca una estabilidad política, gobiernos de caudillos militares, corrupción de los gobernantes, venta del país y sus recursos....pero no lo haré.

Creo que merecen mención todos aquellos, que al margen de haber nacido o no en ese territorio, han encontrado el sentido de ser parte de un país, pero ser parte a la vez de la humanidad... A todos aquellos que están fuera de la patria, a todos aquellos que luchan día a día por superarse, por ser mejores personas, mejores hijos, mejores padres...por todos aquellos que través de sus vidas, muestran su cultura para acoger otra y crear una nueva...A todos a quellos que, a pesar de lo duro de la distancia, han logrado encontrar una fortaleza interior que nunca hubiesen imaginado tener, pero gracias a las circunstancias, aflora luminosa.

Es esta una fecha especial, la que marca un punto y aparte a aquellos que han dejado su tierra, para mejorar su vidas y la de sus familias.

Un abrazo hermano peruano, y hermano del mundo.

lunes, 21 de julio de 2008

"La vida es como una caja de bombones...."

Me atrevo a tomar esta "famosa" frase de una película entrañable "Forrest Gump", para profundizar la verdad que esconde...Y es que la vida no deja de ser apasionante, si nos abrimos a aceptar lo que nos ofrece, con amor y gratitud.

No todo es fácil, es verdad, pero allí está lo que le da el "sabor" al vivir. Quien quiera llevar una monotonía la puede llevar... quien quiera llevar una vida de lamentaciones, lo puede hacer... quien quiera llevar una vida atenta y de aprendizaje constante no tiene mejor manera de experimentarlo que vivir el día al cien por cien...
Pues sí, puedes coger un bombón con licor por dentro, trufa, caramelo, dulce de leche....no siempre sabes que lleva por dentro, y la única forma de saberlo, es "probándolo"...(o leyendo la descripción previa, privándonos del momento de experimentarlo).

La vida tiene para todos los gustos: el que quiere probar, el que prefiere la descripción, el que prefiere no probar e ignorar...lo más importante es, que por dentro, no neguemos qué queremos de verdad... y repetando siempre a los que son distintos, respetemos quienes somos verdaderamente.
Un abrazo...y disfruta tu "bombón".

sábado, 5 de julio de 2008

La enseñanza de Alma


Los niños son los seres que mejores enseñanzas nos dejan...

Me llamó la madre de mis hijas, para comentarme que regresaba a Madrid de Tenerife con las niñas y su novio el domingo, y que si quería despedirme de ellas, pues se marchan a Cadiz el miércoles, a vivir... (Desde luego no es lo mismo visitar a las niñas en Madrid, en donde resido, que en Cadiz). No sabía que responder, pues mis horarios son muy ajustados, pero mi cerebro funcionaba a mil para confirmar una hora y un día, y así ver a mis pequeñas: - "El lunes podría ir, puedo hacer un hueco y verlas"- le contesté. Escuchaba de fondo unas voces de niñas y sobre todo la de Alma que decía "mi papá, mi papá".

Le dije a E. que comunicara con Alma, le dió el teléfono, y empezamos a hablar -"Hola cariño, como estás" - le saludé - "Bien"-repondió. "Hemos estado en la playita, con mi hermana y mi papá". Evidentemente algo no estaba bien...., y le respondí - "¿Con quién, hijita?"- "Es que mi mamá se ha casado, y J. es mi papá". La mente es lenta por naturaleza, frente a la emoción y el corazón, así que en una fracción de segundos, en el cual sentía una "daga" ardiendo en mi pecho, de manera automática le dije : "Hijita, J. es el esposo de tu mamita, pero yo sigo siendo tu papá. ¿Quieres que siga siendo tu papá?" - Te paso con él- me dijo, y en unos segundos no sabía que le iba a decir.

Los niños no miden, son ellos mismos, eso es lo bueno en ellos. "¿Hola?", pregunté, y me respondió mi ex, respiré algo aliviado, pues no iba a ser conciente de lo iba a decir. "Noto a la niña confundida" - "No, está bien. Sabe que eres su papá, y ahora tiene dos". En otra circunstancia, hubiera discutido que no, y hubiese discrepado en muchas cosas.... pero prefería callar y decirle nuevamente, que había notado a Alma confundida, y esa es la impresión que me dió, ...-"Te llamo para confirmarte la hora para ver a las niñas" -le dije, sientiendo que quería colgar cuanto antes - "Hablamos", me respondió ella. Colgamos.

Admito que detesté a ese hombre, y por un momento me imaginaba llendo a visitar a mis hijas y casi ignorar su presencia, y aunque antes hemos tenido cierta relación, me imaginaba incluso, un saludo en el que le dejaba con la mano estirada...estaba dolido, ofuscado, y no con Almita, sino con la situación.

Reconozco que la "daga" salió del pecho en el transcurso del día (la llamada se originó a las 11 de la mañana, aproximadamente), las "heridas y las quemaduras" se hacían sentir. Llegada la noche, ocurrió algo. Estas cosas que ocurren porque la vida te quiere hacer ver algo y no le hacemos caso. Me encontré con mi amiga Karito por el messenger. Le conté lo que sentía a partir de la conversación con Alma. Ella me planteó un buen ejemplo: "¿Si estuvieras con alguien que tiene niños, permitirías que te llamen papá?". La pregunta la respondí rápido: "Sería para mí un honor, que brote de ellos ese sentir, pues significa que me he ganado sus corazones, aún sabiendo en todo momento que su padre es otra persona. Lo permitiría, pero dejándoles en claro quien es su padre".

En ese momento lo vi todo claro. El esposo de mi ex, es un buen hombre, y sé que mis hijas le quieren mucho. Se ha ganado el cariño de mis hijas y eso no puede ser malo. Mis hijas saben quien es su padre, lo sabne, y esta otra persona les aportará también en su vida. Todo está claro: aunque le digan papá o no, esas miradas dulces, acompañadas de esas tiernas sonrisas felices que esbozan cuando nos vemos, y ese iniciar la carrera para ver quien llega primero a que les cargue en brazos y bese, es uno de los momentos que te dicen que realmente te sienten como alguien especial...

¿Celoso?, sí, pero lo justo para saber que tengo muchas cosas que mejorar y dar a mis hijas como persona, como humano. Una lección un poco dura, pero efectiva, al fin y al cabo.

Gracias Almita, que en tu niñez, me sigues enseñando a ser mejor persona, y a ti Dánae, que aún no hablas, pero que con tu sonrisa pícara, me llenas la vida.