lunes, 11 de febrero de 2008

De regreso...


Una semana interesante, intensa y muy rica de experiencias...Después de cuatro años casi, luego de posponerlo en varias ocasiones, puedo viajar a ver a mis padres, a Perú.


La historia que me trajo a este bello país (España) es interesante. Vine a ver a mi hija...a Alma.


Fruto del amor intenso, de ese amor que te lleva a dejar tu tierra, tus seguridades y progresos por estar con tu mujer y tu hija. Me costó un poco dejar mis clases de música, mis alumnos-amigos, mi familia parental... me deslumbraba la idea ver esos ojitos de la niña de mi alma...


Si no se entiende, debo aclarar que la madre de Alma, viajó con el fruto de nuestro amor sin pagar el billete de avión, de polizonte y sin que su madre se enterara, un día 9 de mayo del 2003. Cuando me enteré, estaba yo en mi habitación, tocando la guitarra....un mes después de su viaje.


No sabía si reir, llorar, pegar de saltos o sentarme de culo...y dije: "y ahora qué hacemos"...esa niña era deseada por los dos quizá no para ese momento y contexto, pero lo era, así que lo primero que me pasó por la cabeza fue: "regresa y aquí formamos nuestra familia".


Ella quería en un principio quedarse, pues veía que era más favorable para ella y la niña en cuanto oportunidades, aunque yo tuviese un buen trabajo y sabía que no les iba a faltar nada. Al final, decidimos que viajaría...y desde ese día pasaron 10 meses largos buscando un visado de trabajo que nunca llegaba...cuando vi a mi pequeña,tenía ya un mes de nacida.


Hoy, aunque la vida me ha dado sorpresas, golpes, palos, carias y besos, y aunque hoy en día no todo ha resultado como esperabamos (incluyo a mi ex-mujer), he llegado a este punto, esta oportunidad del retorno a mi lugar de origen, en donde me fui formando, en donde crecí y en donde aprendí a sentirme ciudadano del mundo,cosa que en Madrid he afianzado.


Tengo el billete desde octubre, y no he pensado en él hasta hace una semana...y se ha pasado tan rápido. Ahora queda poco..viajo el 13 por la noche, y no sé realmente lo que me espera, pero desde luego, es otra oportunidad para seguir aprendiendo.


No me imagino del todo la imagen de mi padre recogiéndome en el aeropuerto,...no se si me echaré a llorar, o si lo abrazaré en silencio...pero lo que sí sé, es que esos días, esos 15 días que estaré con ellos, los aprovecharé como si fueran los últimos de mi vida....y este hombre de 31 años, se convertirá para ellos esos días, en su hijo de toda la vida...


Continuaré....lo prometo.

5 comentarios:

  1. Que tengas muy, pero que muy buen viaje, y espero que a la vuelta nos cuentes como ha ido ese abrazo y ese reencuentro con tu pasado.
    Eres valiente, lo sabes ¿verdad?

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  2. Gracias Eva...y ten por seguro qu compartiré con vosotros, con el cariño de siempre..

    ¿Valiente?...si en el concepto de ser valiente consideramos que es aquel que tiene miedos y temores como todos, y los enfrenta...puedo decir que lo soy.

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  3. Buen viaje!

    Me ha emocionado tu relato. Porque es real. Tan real como que historias así ocurren casi a diario.

    Te deseo un feliz reencuentro. Estaremos esperando, porque seguro que vuelves cargado de un millón de emociones.

    Hasta la vuelta.

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  4. Gracias Hache por tus hermosos deseos. Creo que regreserá con más de un millón...

    Besos y bendiciones..

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  5. Te lo mereces Cesar, disfrutalo siempre, me gustó eso de ciudadano del mundo. Un beso

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