lunes, 21 de enero de 2008

La vida y el movimiento


Ayer, un amigo mío me comentaba, no poco triste, que le habían hechado del trabajo. Lo curioso del tema es que ya le estaban preparando el terreno, pero él no pisó el palito y siguió hasta que no les quedó otra que ser más directos (le habían puesto labores más duras para que se desanimase, pero no claudicó) y decirle que le querían separar del proyecto en el que él participaba.


Esto me recordó a una racha que tuve, en la cual no comprendía como me habían podido hechar en menos de un año, de tres trabajos, justificando "despido improcedente". Osea, era improcedente, no procedía, pero lo ejecutaban. Ya tenían la indemnización bajo la manga, y punto, se acabó, que te vaya bien.


Felizmente, esto es Europa...dejando la ironía, mientras que en paises del "tercer mundo" no hay empleo, o si lo hay mayormente son en condiciones esclavizantes, una nueva se avisora en "el primer mundo". El sub empleo, la subcontrata, pagar menos y pedir más, empleados reciclables, inestabilidad, contratos por obra y servicio, empresas temporales que contratan para una empresa que da servicio a otra y te pierdes el beneficio de la mayor...


Lo bueno que saco de un despido a nivel personal, es el ejercicio interno que se inicia, es decir, cuando uno se lo toma con inteligencia y no dejándose llevar por la ira, la impotencia o la rabia, se vislumbra que una puerta se cerró, pero otras coquetean, invitándo a tocarlas, a meterles mano...


Eso es lo interesante de la vida...una se cierra y otra se abre..y es una nueva experiencia. Y es que la vida si se quiere vivir de seguridades, sin movimiento, es imposible de vivirla (la frustración aparece cuando uno no se adapta a la vida y quiere que la vida se adapte a uno)...la vida no es estática, cambia, se mueve, se transforma....y nosotros para vivirla en paz, debemos ser capaces de tener las raices firmes, pero ser elásticos como la goma. Con esto no quiero decir que seamos víctimas, sino muy por el contrario. Al ser libres verdaderamente, podemos decidir tomar un rumbo, pero no podemos negar que hay circunstancias externas, y si las tomamos en cuenta, lejos de rechazarlas, las acogemos, como el guante de un beisbolista a la pelota, podemos seguir caminando a nuestro objetivo, quizá, modificando el plano inicial, pero al fin y al cabo, llegaremos si así lo queremos.


El movimiento es parte de la vida...y el que no lo quiere ver así, pues, que le aproveche.

1 comentario:

  1. Muy interesante esto que cuentas. Estoy totalmente de acuerdo contigo, hay que estar abiertos a los cambios, porque los cambios siempre son buenos, siempre nos enseñan algo por poco que sea.
    E igual que nos pueden despedir cuando ya no interesamos, porque, no nos engañemos, por mucho que nos quieran hacer creer lo contrario, sólo somos un número más en la lista de trabajadores de TC1, también debemos ser valientes y dejar una empresa que no nos interese, donde no nos sintamos valorados y donde el respeto por nuestra persona y nuestro trabajo brille por su ausencia.
    Un beso.

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